Página del autor

Pincha aquí si quieres ir a la página del autor

sábado, 4 de febrero de 2012

La perversión de lo gratuito

Un Tribunal de París ha condenado a Google Maps por ser gratuito. Yo condenaría al Tribunal por ser idiota, aunque admito que yo pueda serlo más por no conocer la sentencia, ya que me fío únicamente  de lo que leo en los papeles, en la web, quiero decir. Los jueces deberían saber que no hay nada gratuito, como los niños no vienen de París,  y que proteger las formas de financiación de ciertos negocios al parecer perjudicados por otros gratuitos, seguramente está más allá de lo que una ley razonable pueda establecer.  El demandante ha sido una empresa, francesa of course, que pretende que usemos sus mapas y le paguemos directamente. Yo no usaré nunca un mapa de esos merluzos, lo juro, porque me he apuntado su nombre. Pero más siento que haya jueces que creen poder decir que que existan coas gratuitas sea ilegal. 
Es posible que la gratuidad de la red oculte trampas y problemas, eso le parece a Lanier, pero tampoco me fío de las leyes que protegen a gentes incapaces de competir en nuevos mercados, ni de los jueces que las protegen.

No hay comentarios: