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jueves, 22 de diciembre de 2011

Una denuncia por Internet

Hoy he debido hacer una denuncia por Internet y he podido comprobar cómo la tendencia al papeleo sigue incólume por mucha red que le echemos al asunto. Para empezar la denuncia he debido de ponerla a requerimiento de una compañía de seguros al pretender yo, con un seguro a todo riesgo, que me arreglasen unos arañazos en la capota del coche. Esta compañía entiende que de no haber denuncia no se puede hablar de vandalismo, y tengo que ponerme a denunciar si quiero que me arreglen el vehículo, lo que no deja de ser esperpéntico porque nadie me explicó que el seguro fuese a todo riesgo, pero con denuncia. Recurro a Internet, iluso de mi, pero he de pasar finalmente por la Comisaría para firmar la denuncia en persona. Si se tratase de un crimen, aún lo entendería, pero por un mero asunto del pequeño  vandalismo callejero resulta absurda tanta formalidad. Es obvio que la policía no va a investigar nada, porque, además, no podría hacerlo, pero el trámite ha dado lugar a varios papeles, varias esperas, copias abundantes, pérdidas de tiempo, trabajo de policías, ... un auténtico disparate. 
España necesita dosis masivas de buen sentido, de sentido práctico, en particular, y dejar de creer en el poder omnímodo de los papeles, las firmas y los sellos, que la mayor parte de las veces no son sino una pura perdida de tiempo y una de las causas  de que, al final, la Justicia esté por los suelos. Summum Ius summa Iniuria.

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