Página del autor

Pincha aquí si quieres ir a la página del autor

viernes, 24 de junio de 2011

Nuestras telefónicas

Si hay algo que sea contrario al espíritu de libertad de la red, a la iniciativa, a la libre competencia, a todo lo que se pueda decir con esperanza y fundamento de Internet, ese algo son las prácticas de las compañías telefónicas que operan en España. Son un desastre en el servicio, en la facturación, en sus páginas web, que raramente funcionan, en la atención a los clientes, en sus políticas de tarifas, que se saltan alegremente cuando quieren. Como además vivimos en un estado sin justicia, nuestra relación con las telefónicas es de novelón decimonónico, para llorar. Abusan, mienten, roban, estafan, cobran lo que quieran y se pasan las normas supuestamente establecidas por salva sea la parte. Contaré mis dos últimos casos: tengo una amenaza de France Telecom que pretende cobrarme los dos meses que me dejó sin servicio por su incapacidad para arreglar una avería, lo que me obligó a contratar con otra compañía. Tienen todas las comunicaciones, las fechas y los datos, pero insisten a ver si me asusto y pago. No ganarán. El último es con Vodafone: tras contratar con ellos una tarifa de buena apariencia, no hay manera de ver las facturas que me han pasado en los últimos meses por una cifra unas siete veces superior a lo que yo calculaba a la hora de hacer el contrato. Tengo ganas de ver qué demonio pretenden cobrarme, pero me imagino lo peor. A su lado, la SGAE es una entidad benéfica. 

No hay comentarios: