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jueves, 7 de abril de 2011

Una idea, pero no sé si es buena

Una empresa, 24symbols, al parecer española y ligada al grupo Zinkia, está poniendo en funcionamiento la posibilidad de leer libros digitales mediante un modelo de suscripción, un sistema similar al que emplea Spotify con la música.  Me he apuntado a la prueba de la iniciativa, y ya les contaré, pero aunque la idea me parezca nueva, al menos en cierto modo, no estoy nada seguro de que sea acertada, ni de que los hábitos de lectura tengan mucho que ver con los de escuchar música.
Hay que felicitarse de que una iniciativa española trate de innovar en un sector tan reacio a la novedad como el de las editoriales y que lo haga, además, con un modelo de éxito probado en otros sectores. Sin embargo, hay que seguir lamentando que no se pongan en práctica otras iniciativas mucho más razonables: ediciones digitales muy baratas, buenas, fiables, cuidadas, y sin DRM ni jeribeques, confiando en la venta masiva con el bajo precio, y en que los lectores no van a perder tiempo intercambiando sus libros digitales para ahorrar, si es que el precio se coloca en el entorno de los 3 euros, como media. Los libros no sólo se leen, se consultan, se busca en ellos, se lee y se releen, poco que ver con la música. Hasta que no rompa ese mercado, perfectamente posible, no sabremos lo que pueda dar de sí la era digital en lo que se refiere a la lectura por gusto, por placer. 

16 comentarios:

David dijo...

Querido José Luis:

No me queda muy claro que bajar el precio fuera suficiente para desincentivar el intercambio. Si yo tengo un pdf interesante me sería a mí mucho más fácil (y, además, gratuito) mandártelo por correo que el que fueras tú a comprarlo en la web.

Seguramente sea cuestión de que los editores añadan otros alicientes, como a veces insinúas con lo de las ediciones cuidadas y demás, pero tendría que ser algo que no se pudiera tener si no se compra. Habría que aplicar imaginación para que en la cosa no intervinieran protecciones de copia.

Seguramente se me estén escapando muchas cosas. No sé qué ideas concretas tienes al respecto, pero me gustaría charlar algún día contigo sobre esto. (Va en la línea que ya comentamos de la economía de lo aparentemente gratuito.)

Un saludo,
David

Anónimo dijo...

Entré uno de los primeros días por curiosidad en 24 symbols y fue una decepción total. Muy poco catálogo y de poco interés, navegación muy lenta, ninguna imaginación en lo que ofrecian las pestañas, un anuncio de un acuerdo con la Biblioteca Virtual Cervantes al que ya llegaron antes otras plataformas...

En fín, le daremos otra oportunidad más adelante

José Luis González Quirós dijo...

Para David: puedo estar muy equivocado, pero es un teme al que le he dedicado mucho tiempo. Nadie fotocopia novelas ni pdf y menos lo haría si los tuviese a mano por poco dinero. Lo de las protecciones es absurdo y pertenece al pasado, o a un futuro horrible, eso me parece. Si te interesa el tema te mando un proyecto completo, a falta de financiación. Un abrazo,

José Luis González Quirós dijo...

Para Anónimo: en efecto, es decepcionante, y me temo que no tenga arreglo. Un saludo,

David dijo...

José Luis: Me interesa el tema, por supuesto. Además, tú lo haces si cabe más interesante. (En cuanto a las copias, me refería a los intercambios entre usuarios "digitalizados", con eBooks y demás, no a fotocopias.)

ANTONIO GONZALEZ dijo...

Querido Jose Luis,

Habia visto justo la semana pasada la iniciativa de esta gente y a mi me parecio bastante consecuente con lo que esta viniendo.
Observo en algunas de las respuestas que te han enviado, e inclusive en tu propio planteamiento, un cierto empeño en valorar si esto es mejor o es peor.
En mi opinion, lo que nos va aportando la tecnologia es generalmente mejor, pero es verdad que en ocasiones nos encontramos con "peoras", aunque no creo que sea este el caso, al menos como tendencia.
Puede que 24symbols no tenga todavia una buena aplicacion, es mas, todavia no se puede usar, pero ya hay quien dice que es decepcionante!!!!!!
Yo, con independencia de como sea la aplicacion y los servicios que ofrezcan, me parece que esta propuesta es bastante congruente con todo lo que viene.
Te dan un servicio para que leas y la informacion esta en sus ordenadores y no en el tuyo. Aciertas cuando lo comparas con Spotify. A mi me parece estupendo. Las cosas en tu ordenador o en tus dispositivos, hay que bajarla, guardarla, organizarla, hacer copias, etc, etc. Todo ese rollo te lo quitas y listo.
Para que demonios quiero yo tener una copia digital de un libro que ya he leido, pero voy a mas, para que demonios tengo yo que comprarme otro aparatito (hablo del eBook), para leerme un libro!.
Modestamente opino que esto no ha ido por un camino de valor y por eso no ha llegado a arrancar.
Lo que viene esta todo organizado mediante la red, es directo, ahorra grandes costes a las empresas, todos disponemos de varias conexiones, etc, etc.
La musica, la imagen y la escritura tienen que pasar de su medio clasico a este que viene sobre la red, aunque quizas pueda haber algun paso intermedio mediante aparatejos, pero sera pasajero.
Hay alguien que se acuerde de las enciclopedias en cdrom, yo si me acuerdo y creo que se vendieron bastantes. Yo mismo compre una en su momento, que he tirado hace poco a la basura en una limpieza de fondo de armario. No hace falta que diga en este foro donde consulto lo que necesito saber.

Un abrazo
Antonio Gonzalez

David dijo...

Acabo de escribir un comentario y al enviarlo se ha producido un error y se ha perdido. En fin, gajes de la tecnología. Vuelta a empezar...

A Antonio González:

Tanto yo como José Luis (pero que te responda él) pensamos que, en general, la tecnología aporta beneficios. Es decir, sin idolatrarla ciegamente, no somos en absoluto tecnófobos.

En cuanto a los "aparatejos", son tecnología también, y no debemos despreciarlos. Si no estuvieran, a ver cómo íbamos a escuchar esa música o leer esos libros digitales. Siempre tiene que haber un aparato lector. Tú pareces un apasionado de la 'cloud' y (me imagino, pues si no no serviría para nada y no tendríamos siquiera indicios de su existencia) de los terminales universales a ella conectados (hoy los ordenadores que conocemos). Yo sin embargo creo que los terminales especializados (aunque se puedan desarrollar algunos versátiles de múltiples usos) pueden aportar importantes beneficios. Por ejemplo, la tinta electrónica de los eBooks me parece fantástica.

Más generalmente, se está trabajando mucho en el terreno de las interfaces, y seguramente su variedad vaya en aumento. Es más, todo parece indicar que se producirá una explosión de aparatos electrónicos (en la línea del 'Internet of Things', por ejemplo), aunque estarán más integrados en nuestro entorno, con lo que seremos menos conscientes de muchos de ellos.

Un saludo,
David

Antonio Gonzalez dijo...

Para David,

Hola David. Realmente no soy un apasionado del Cloud. Es mas, te diria no me gusta nada, pero no por su funcionalidad, sino por lo que podria haber detras en cuanto al control de todos nosotros.
Sin embargo, es imparable. Todo converge en esa direccion, la red ya existe, las prestaciones son buenas e iran a mejor, para los usuarios es muy comodo y las empresas proveedoras ahorran muchisimo y sus revenues se pueden catapultar en muchos casos, asi que me parece que no hay mucho que discutir.
Mientras todo esto acaba de llegar, hay un monton de enfoques (como el de los ebooks) que son provisionales o tienen fecha de caducidad. Lo mismo el ebook continua como aparatito para leer, esto es probable, pero los libros estaran en la red, pagaras por leerlos, te los descargaras para visonarlos en un ebook, o en un PC o en un Ipad, etc y listo. Si deseas tener tu biblioteca digital podras hacerlo igual que hoy puedes tener tus fotos en Picasa o en tu propio ordenador.
Apple ha comprado a Isilon 12 Petabytes para Itunes. Esta claro que van a fondo con la musica a vender y a organizar contenidos para los usuarios. Hay rumores no confirmados de que Google, Microsoft .... tienen encargos similares. Para que querran esta capacidad de almacenamiento tan enorme?
Bueno es solo mi idea de por donde van a ir las cosas, pero lo mismo estoy equivocado y en el fondo me gustaria.
Un cordial saludo

Anónimo dijo...

Antonio, comente más arriba que mi visita a 24symbols fue una decepción. Los motivos es que no encontré nada de lo que describes en tu blog.

Mi sueño es una biblioteca por streaming, que pueda acceder a su amplísimo catálogo mediante subscripción, que el acceso pueda realizarse de diversos modos (ordenador, e-reader, teléfono movil, pizarra electrónica...), textos descargables en diversos formatos (sólo texto, pdf, e-pub...), que me permita guardar apuntes, o copiar textos para guardarlos en mi disco si lo prefiero...

Bueno creo que muchas de esas preferencias las compartes en tu comentario pero no las ví en mi visita a 24symbols.

Poder recomendar o puntuar libros dentro de esa plataforma, seguir a amigos, o poner mi propia portada a mis volumenes favoritos no me interesa.

Por lo del acuerdo con la biblioteca Cervantes pasarón ya hace tiempo Bubok y Grammata y ninguna de las dos se destaca por amplios ni interesantes catálogos, ni por edicciones cuidadas.

De todas formas volveré a entrar... ayer lo intnete pero lo han vuelto a cerrar.

Una pregunta marginal: ¿Por qué se invita a la gente a visitar algo que no está en funcionamiento?

Anónimo dijo...

En la entrada anterior, en la línea final de mi primer párrafo quise decir ¨en tu primer comentario en este post¨ en vez de ¨en tu blog¨. Gracias.

ANTONIO GONZALEZ dijo...

Hola Anonimo

Bueno estoy bastante de acuerdo contigo y con la vision que tienes.

Me parece que las cosas iran en ese camino, que nada tiene que ver con los usuarios, con la calidad o con el mercado libre y abierto, aunque de rebote nos proporcionen ese grado de libertad en nuestras aspiraciones, aunque este es otro asunto.

Yo creo que en un plazo razonable podremos consumir con criterios como los que indicas en tu segundo parrafo, que comparto totalmente.

24symbols es una iniciativa que mi intuicion me lleva a colocar en ese tipo de oferta, aunque no estoy seguro.

Habra que esperar y ver.
un cordial saludo

Anónimo dijo...

Gracias por tu respuesta, Antonio. En efecto, parece que, aunque mi uso de la palabra decepcionante te pareciese inadecuado, estamos bastante de acuerdo.

Tengo curiosidad por el día en que se pueda ver 24symbols en pleno funcionamiento. Ójala que pueda decir que me gusta!

José Luis González Quirós dijo...

Para David 2: evidentemente, lo de las fotocopias es una metáfora, o como se llame, lo que yo creo es que si tienes buen acceso y barato a buenas ediciones preferirás comprarlas que andarlas copiando de un lado para otro, que si no resulta más caro será, seguramente, más complicado. Saludos,

José Luis González Quirós dijo...

Para Antonio: Creo que ya hemos hablado de este asunto en otras ocasiones y tenemos a la vista mercados distintos, me parece a mi. Para empezar, el aparatito lector tiene una ventaja importantísima para quien quiera leer mucho rato, es decir un lector de horas, bien por afición, bien por trabajo. La ventaja es el que la tinta electrónica no cansa la vista, mientras que cualquier pantalla acaba con tus ojos a nada que estés leyendo más de cinco minutos seguidos (otra cosa es ir viendo noticias, imágenes, saltando de aquí para allá). La segunda diferencia es que el tipo de lector de que hablo, y que no es mayoritario, pero existe, sí quiere tener lo que realmente prefiere tan a mano cuanto pueda, por ejemplo, para leer en un parque y al sol (cosa para la que no sirve una tableta por más que Apple se empeñe), o para buscar de la manera más rápida una nota que ha hecho sobre el texto, es decir para hacer lo mismo que hacía el estudioso y/o el lector de muchas horas con los libros de papel. En tercer lugar, aunque tengo amigos en Zinkia, no entiendo cómo se puede lanzar algo que no funcione todavía en absoluto, son ganas de jeringar.
Por último, Spotify sirve también para un tipo de música y apenas sirve, por ejemplo, para los exquisitos amantes de la música clásica que no solo quieren oír un determinado movimiento de un concierto sino que quieren que el violinista sea X, y eso no es fácil en Spotify, al menos de momento. Es posible que los lectores dedicados se acaben concentrando en sectores de público muy específicos, pero no es esa mi impresión. La última vez, y ya hace tres años, que viaje en un avión americano me pasee por la cabina contando el número de personas que leían en un e book, y pasaban de veinte. Lo que ocurre es que en España no hay libros apenas para esos aparatos y los que hay son penosos desde el punto de vista editorial. Pero si se lee en inglés el panorama ya es muy distinto.
De cualquier manera, estoy de acuerdo en que hay que distinguir entre el dispositivo lector y el régimen de acceso. Tu pareces prefigurar un régimen, digamos bibliotecario (los libros se usan, pero no se poseen) y yo creo que seguirá existiendo el modlo editorial (y desaparecerán las bibliotecas tal como hay las conocemos) porque, a diferencia de la música, el escritor tiene que sacar dinero de su venta, mientras que el músico puede hacerse rico con conciertos y otras formas de difusión que no existen en el mundo de la lectura, pero, de cualquier manera, siguen siendo temas distintos el del aparato y el del sistema de acceso y distribución y creo que lo serán por mucho tiempo. Veremos, de todas formas, que acaba pasando.

ANTONIO GONZALEZ dijo...

Hola Jose Luis,
Esta claro que a la vista de los comentarios, es este un asunto, que por lo menos nos interesa a cuatro o cinco, que es bastante.
Realmente no pretendia criticar la existencia de un lector, puesto que entiendo lo que aportan y tiene su nicho en el mercado como cualquier otro hardware.
Lo que yo trato de enfocar es hacia donde ira el mercado editorial actual, y no creo que el mismo, vaya a ser cambiado por un nuevo modelo en donde en vez de comprar un libro en una libreria, los consumidores compremos un fichero y lo leamos en un e-book.
Creo que este escenario, sin duda tendra su publico y sus incondicionales, pero me parece que aporta poca novedad. Es lo mismo que antes, pero con ficheros y aparatos. En realidad y pese a que comparto tu opinión y la de muchos otros sobre el inmovilismo del sector editorial, tiendo a ser cauteloso, puesto que intuyo que la escasa apuesta por este esquema, no debe de ser tanto porque estén en el pleistoceno de la tecnología, sino porque no deben de ver claro este camino. Parece lógico pensar, que no sean tan tontos como podemos pensar los demás al no ver apuestas claras y decididas. Hoy “casi” nadie es imbécil, y lo escaso de la oferta, yo personalmente, lo relaciono mas con la falta de un modelo claro, que con la falta de visión. Cuidado.
Es interesante tu comentario sobre el publico del avión. Sin embargo y sabes que he viajado mucho, creo que esto es un tema practico. Llevarte un par de libros cuando te vas de viaje, es una lata. Abultan, pesan y además solo te llevas digamos dos o tres. Aquí si que hay un mercado para un dispositivo, no abulta, no pesa y además te puedes llevar un monton de títulos. Lo veo claro, pero mas por el perfil que por la tendencia. Cuando yo viajaba tan a menudo, tenia todo mi ajuar duplicado, el doble de camisas, el doble de trajes, etc, pero era porque a veces no me daba tiempo a el correspondiente lavado y/o planchado. Regresaba el viernes y salía el lunes. Los que viajan a menudo tienen necesidades algo diferentes.
En definitiva, yo creo que “El Dorado”, hablando de este mercado y/o de otros que se ven muy interferidos por lo que aportan las nuevas tecnologías, probablemente no este todavía muy claro. Sin embargo, el modelo digamos “en la nube”, tiene unos pilares fortísimos (este si me parece un tema muy interesante, pero también muy preocupante), sobre los que es fácil construir un montón de ofertas de servicio, que pueden colmar ampliamente lo que muchos usuarios esperan.
Bueno un abrazo y te felicito por el debate que has conseguido generar.

Antonio

José Luis González Quirós dijo...

Para Antonio: estamos de acuerdo en que hay un panorama que no está claro, y también, creo, en que si estuviera claro, podría dejar de estarlo en cualquier momento, porque los cambios tecnológicos lo han puesto todo patas arriba.

Yo por eso tiendo a enfocarlo desde el punto de vista de los hábitos de los lectores y no desde el de los avances tecnológicos, aunque pueda equivocarme. Lo que creo que no es discutible es que habrá que seguir leyendo novelas, ensayos, estudios y un montón de cosas de cierto tamaño, y que el papel plantea problemas de costo, de indexación, localización y distribución realmente importantes. Además, la edición digital se adapta mucho mejor a una sociedad de títulos crecientes porque el coste por edición y venta es muchísimo más bajo que en papel. Hay que tener en cuenta que es muy probable que si en España se editan, en la actualidad, 150.000 títulos en papel al año, cuando se haya asimilado por completo la era digital es probable que el número de items aumente hasta una cifra tres o cuatro veces mayor, aunque puedo equivocarme. Otra cosa es que ahora quedan muchos de esos títulos sin ningún lector porque, sencillamente, nadie llega a saber que existen, cosa que en un mundo digitalizado se puede evitar con mayor facilidad.
Es verdad que el esquema de lector y documento digital aporta poca novedad, pero es que el mundo de la creación literaria es así y no veo transformaciones radicales en el futuro: un tipo escribe y publica o investiga y publica o edita y publica y otros tipos leen: eso no creo que vaya a variar mucho, a no ser en intensidad, cosa que ya pasó, históricamente, cuando llegó la era de la imprenta. En la edad media el que tenía cinco libros era un bibliófilo y durante siglos tal vez no pasasen de centenares los nuevos "libros" que se producían. Luego, la imprenta multiplicó eso por miles y miles y creo que eso está pasando también ahora, pero al final lo único que hay es un mercado más amplio y más confuso, al menos inicialmente, pero siguen existiendo, aunque más amplios, los colectivos de individuos que escriben e individuos que leen y que se relacionan mediante "ejemplares" de unos que leen los otros, antes en papel y ahora en formato digital. Yo no creo que los editores sean tontos, lo que me parece saber es que no son atrevidos y no quieren entrar en un mundo de posibilidades que no dominan, de manera que prefieren seguir estirando el viejo negocio mientras aguante, pero eso es apostar al fracaso final, casi irremediablemente, aunque lo mismo está pasando, en el fondo, con los medios de prensa: ¿cuánto tiempo hace que no compras diariamente el periódico?
Yo creo que la edición digital "clásica", es decir de obras singulares, reediciones o nuevas, bien cuidadas para leer en dispositivos dedicados, puede ser un modelo muy claro y de gran éxito, pero con precios muchísimo más bajos, que es lo que se resisten a admitir y a promover los editores españoles, en contra, por cierto, de los intereses de los autores que verían como sus obras descatalogadas empiezan a circular de nuevo. Ese modelo ya funciona en EEUU, en muy buena medida, y en el norte de Europa, pero en España e Hispanoamérica está todavía en pañales, aunque estoy convencido que dejará de estarlo más pronto que tarde porque tiene muchas ventajas para el lector intensivo, que son los que consumen el porcentaje más alto de las ventas tradicionales (la gente que lee más de veinte libros al año). Por otra parte, a medida que el mercado se abra, los lectores costarán menos cada vez: En EEUU ya hay un Kindle, que es magnífico, por bastante menos de cien dólares, menos de lo que cuesta un libro impreso de lujo. Otro abrazo,