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jueves, 10 de marzo de 2011

Una reflexión sobre la información

Freeman J. Dyson es no solo un gran científico, que muy bien pudo haber recibido el Premio Nobel en Física, pues trabajó en compañía de lo mejor de la segunda mitad del siglo XX, sino también un pensador considerable. Cultiva la crítica de libros que puede parecer un menester secundario, pero que, cuando se hace como él sabe, se convierte en un género nada menor. Invito a mis lectores a que lean su estupendo comentario a un libro de James Gleick, The Information: A History, a Theory, a Flood, publicada en la New York Review of Books. La tesis del texto es muy simple, y muy exacta: el significado es irrelevante, lo ha sido desde que aprendimos a tratar la información como algo perfectamente objetivo, manejable, que puede saltar enormes distancias y tiempos sin alterarse. Tal fue la obra de Morse y, sobre todo, de Claude Shanon que seguramente fue el primero en sugerir que la información biológica podría estar codificada molecularmente.
Ahora bien, decir que el significado es irrelevante quiere decir, también, que las quejas por los excesos de la información son, como mínimo, un tanto filisteas, muy desorientadoras. No se puede perecer por exceso de información, como nadie lo pasa mal con el exceso de espacio, por ejemplo. El saber, en cambio, no ocupa lugar, decía mi padre, un viejo ilustrado que murió antes de ver la mayor parte de los prodigios de este siglo, y creyendo, todavía, en algunas de las mentiras del pasado. Pero estaba en lo cierto, porque el conocimiento es algo más, y algo muy distinto, como muy bien muestra Dyson. 

3 comentarios:

David dijo...

Querido José Luis:

La dificultad con la información es su procesado para que nos sea útil y nos permita aumentar nuestros conocimientos. Cuanta más haya y más heterogénea y mezclada esté, más difícil es la cosa. Y si se busca algo más o menos concreto, estorba todo lo que no esté relacionado con ello o lo que no nos ayude (por limitación de conocimientos y de medios) a arrojar luz sobre el tema.

En el lado práctico, nos veremos en el futuro cercano cada vez más inundados de datos provenientes de sensores de todo tipo. Se están haciendo muchos esfuerzos de investigación para que pueda aprovecharse al máximo toda esa información y no nos ahoguemos en ella.

Un tema muy interesante y sugerente. Ojalá puedas venir algún día a ayudarnos a ordenar el pensamiento.

Un abrazo,
David

David dijo...

Un apunte más: Es curioso, en lo que se refiere a la separación de información y significado que propuso Shannon, que ahora asistamos a una corriente de introducción de semántica (o algo parecido, en versión máquina) en los sistemas de información (Internet, el mundo de los agentes virtuales y el de los sensores, etc.).

Lo dicho: habrá que ahondar en el tema.

(Por cierto, no veo del todo clara la conexión entre la noción de que el significado es irrelevante y el que no se pueda decir que puede haber un exceso de información que nos cause dificultades.)

José Luis González Quirós dijo...

Para David: efectivamente creo que lo esencial es el orden, y un orden que no impida la creatividad ni la disidencia; será tan difícil, o más, que en la política, pero el orden ahora brilla or su ausencia, me parece, y tampoco es que la creatividad sea alucinante.