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jueves, 7 de mayo de 2009

Las traducciones del Guadalquivir

'Guadalquivir' es una palabra de origen árabe. Su pronunciación actual es lo que quedó del genuino Wad Al Quibir, que significa literalmente Río Grande. No resulta difícil hacer que un traductor automático traduzca esta corta expresión del arabe al castellano. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos de muchas firmas tecnológicas en traducir páginas web de un idioma a otro, los resultados están resultando, en algunos casos, desoladores.

Es evidente que no es lo mismo, por ejemplo, traducir del francés al castellano, que del francés al árabe. En primer lugar, porque la existencia de un orígen común en el latín es una ventaja léxica fundamental. Y en segundo lugar, porque el propio alfabeto de las lenguas occidentales, y su filosofía combinatoria basada en las letras como unidades mínimas, es muy diferente del conjunto de símbolos utilizados en el árabe, el chino o el japonés, por citar unos pocos ejemplos. Así, imagino que debe ser más sencillo traducir del ruso al castellano que hacer lo propio partiendo del japonés.

Sin embargo, cualquier tipo de traducción se da de bruces con algo que el filósofo W. O. Quine denominó como indeterminación de la traducción, lo que, muy resumido, indica la inconmensurabilidad entre las palabras y los significados, esto es, que una palabra adquiere su significado dentro de un contexto que va más allá de los símbolos. Ello se debe al "holismo de lo mental", un ingrediente que es capaz de aportar un traductor humano bilíngüe (¡y no siempre!) y no una máquina. El significado de una palabra dentro de un texto no es independiente del resto de palabras que la rodean en la frase, ni siquiera del resto de palabras que conforman el texto completo (por ejemplo, un libro); no es independiente de los textos del conjunto de bibliotecas que existen, ni tampoco de los conocimentos tácitos de todos los Hombres.

Hace poco instalé en mi barra de propiedades el traductor de Google, que, según dicen algunos, es de los mejores. ¿Cual es el interés de Google en haber comprado un traductor automático e invitarnos a utilizarlo? Obviamente, el objetivo es proporcionar a la Red de más contenidos y ganar lectores pertenecintes a otros idiomas. (¡La de buenas ideas que son inaccesibles debido al hecho de estar en la sombra por razones lingûísticas!)

Pues bien, me dispuse a probarlo. Utilicé para ello la Wikipedia. En un primer momento, seleccioné un texto escrito en inglés y lo traduje al castellano, y los resultados fueron asombrosamente buenos. En mi afán de llevar la tecnología a sus límites (¡No todos los días tiene uno la oportunidad de gritar a los de Google algo aí como, "Ajá, les pillé en algo que hacen ustedes mal"!), elegí para mi segundo intento un texto en árabe, concretamente la entrada perteneciente al filósofo árabe Ibn Arabi (cuyo nombre al completo en castellano es Abū Bakr Muhammad ben 'Alī Ibn' Arabi). Pude comprobar que la traducción dejaba mucho que desear, pero cual fue mi sorpresa al leer la siguiente traducción: "Y el abuelo [de Ibn Arabi] era un juez de la Junta de Andalucía".

En descargo de Google he de decir que, tras haber llevado a cabo la traducción automática, el buscador me ofrecía la posibilidad de proponer una traducción mejor.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

muy bien explicado.MUCHAS GRACIAS.

Lourdes m dijo...

Le preguntamos a unas personas libanesas, cómo se traducía al español, Guadalquivir. Ellos hablaban francés. Nos respondieron, sin dudarlo un momento"EL GRAN VALLE".Lo de "el gran río", es una deformación de pronunciación. En algunos sitios, confunden "valle", con "agua-río".Nos aclararon que, en algunos países empleaban la misma palabra pero, en la escritura, se diferencia.

Lourdes m dijo...

Le preguntamos a unas personas libanesas, cómo se traducía al español, Guadalquivir. Ellos hablaban francés. Nos respondieron, sin dudarlo un momento"EL GRAN VALLE".Lo de "el gran río", es una deformación de pronunciación. En algunos sitios, confunden "valle", con "agua-río".Nos aclararon que, en algunos países empleaban la misma palabra pero, en la escritura, se diferencia.