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lunes, 17 de noviembre de 2008

La vida antes y después de Google

Tras leer el blog titulado "La vida después de Google. Año I d.G.", que advierte de los peligros de Google, he repensado algunas de las cosas que me han empujado a ser un consumidor habitual de varios de sus productos/servicios (lo cual no impide que utilice también otros productos/servicios de la competencia si son mejores). Dicho blog advierte del negro futuro que podría (nótese el condicional) esperarnos con Google.

Yo me planteo las cosas de otra manera. Cuando pienso en Google, pienso primero en el presente y luego en el futuro. Entonces, al preguntarme qué sería de la búsqueda y recuperación de información actualmente si no existiera Google, me doy cuenta que este presente en el que Google nos ha lanzado es realmente el futuro, y lo es porque se diferencia claramente del pasado. El año I d.G. es muy distinto al año I a.G.. Y esto por varias razones.

1. Las rasgos esenciales del algoritmo de Google (llamado PageRank) son bien conocidos (pueden verse en http://www.google.com/corporate/tech.html), y sus responsables no se han esforzado en ocultarlas, si bien, por razones obvias, los detalles no son públicos y están protegidos por una patente (están en su derecho). Un breve relato sobre el origen del algoritmo puede leerse en el libro El Templo del Saber: hacia la biblioteca digital universal.

2. La iniciativa de digitalización masiva de Google ha puesto las pilas a nuestras instituciones y bibliotecas. Sin Google, aún estarían discutiendo acerca "del sexo de los ángeles".

3. El dinamismo innovador y la hambrienta inventiva de las que hace gala Google, que pone en jaque a la mismísima Microsoft.

4. Aunque no ha sido la primera en verlo, Google ofrece todos sus servicios en Red y no en local, es decir, que ofrece servicios en-línea gratuitos en lugar de productos (tipo Windows) que hay que comprarse o descargarse. Un ejemplo es Google Docs vs Microsoft Office.

5. Google no posee la información, solo la indexa. La información está distribuida en multitud de servidores. Google hace copias. Cualquer otro buscador puede hacer las mismas copias e indexarlas. ¡Qué culpa tiene Google de hacer las cosas mejor que los demás! (Personalmente, realizo diariamente, todas las noches, una labor de búsqueda de una información de un sector muy concreto, y estoy únicamente interesado en la información publicada en Internet en las últimas 24 horas. Por increible que parezca, resulta que Google es el único buscador, y he probado varios, que ofrece ese servicio que me interesa).

6. La Unión Europea lanzó el proyecto de buscador europeo Quaero, en paralelo a la iniciativa de Biblioteca Digital Europea, porque no se fiaba de Google. Hoy, Quaero ya es historia. La UE se dio cuenta que desarrollar un buscador es más dificil de lo que parece a primera vista. ¡Que se lo pregunten a gigantes como Yahoo! o Microsoft que no son capaces de hacer sombra a Google!

7. Comencé a utilizar Gmail, por ejemplo, porque era el único que me ofrecía espacio illimitado, sin obligarme a borrar ninguno de mis correos nunca más. Además, el sistema de etiquetado es a veces más conveniente que el de carpetas. Por otro lado, también utilizo Google Earth, no porque idolatre a Google, sino sencillamente porque me parece buenísimo.

8. Google ocupa el lugar que ha alcanzado por méritos propios. En lugar de quejarnos, sería mejor tomarnos las cosas con deportividad. O sea, en lugar de cortarle las alas a Google, deberíamos poner los medios para hacer algo mejor que Google. Facilitemos las condiciones que hagan surgir un nuevo "Google" en algún garaje español, porque mucho me temo que ningún "Google" va a salir ni de las burocráticas oficinas de Bruselas ni de los garajes de los Ministerios españoles.

1 comentario:

José Luis González Quirós dijo...

Totalmente de acuerdo y gracias por la claridad.